Los secretos...

¿quien está más alejado del conocimiento que aquel que resguarda el acceso a las puertas del mar de sabiduría?

viernes, 9 de julio de 2010

Sobre Osho y los significados gracias al tarot




Hace un par de años, tuve la oportunidad de tener en mis manos las cartas del tarot Osho zen, tuve un disgusto en esa ocasión, ya que sentí que Osho había deformado y lamentablemente popularizado su versión de tarot.
Tal vez han pasado suficientes experiencias sobre mí para que pudiese entender lo que el señor intentó hacer (y logró) en su versión de tarot.
En el tarot Osho, algunas cartas de los arcanos llevan imágenes muy diferentes a las tradicionales; otras, a pesar de que parecen llevar una imagen muy diferente, el mensaje de la ilustración es muy cercano al mensaje original.
Quiero pensar que la experiencia, junto con el estudio y la meditación de estas me permitió experimentar de una manera más plena y sustancial el reencuentro con estas cartas, las de Osho.
A pesar de que no hay corte, y agrega símbolos semejantes a flechas o actos de movimiento como: adelante, atrás y pausa. Me parece que los arcanos es lo que cuenta, aunque el arcano #23 es bastante ruidoso para mi punto de vista, es que lleva la propia imagen de Osho, con eso basta.
Aunque la naturaleza de este tarot, como dice su autor, sea para curar; el propio tarot tradicional lleva en sí mismo la capacidad de curar, no solo es predictivo. Poniéndolo desde otra perspectiva; para conectar el futuro con el malestar o sentir interior o subjetivo, se responde con una ley metafísica como iniciática:
La realidad es una construcción engañosa, pero persistente, donde la reglas fueron hechas por el arquitecto del universo y el diseñador es así mismo usuario, o las personas viven una realidad tangible gracias a lo que construyen bajo sus propios constructos (o esquemas de vida) procedentes de la vida interior, a la que nadie, y a veces el mismo dueño, no tiene acceso, pero en definitiva afuera es como adentro.
Es decir, el futuro son consecuencias (o respuestas) a una realidad sólo existente en el presente. Si el usuario y dueño de esa realidad viven un tanto separados ¿da como resultado dos seres pegados pero yendo en direcciones opuestas o divergentes, en resumen, como dicen los psicólogos, un psiquismo escindido? Me parece que es a partir de este último punto en que surge algo muy importante, un eslabón entre la espiritualidad casi esotérica y la mente humana o psiquis: el síntoma, que burdamente encierro bajo la responsabilidad del cuerpo orgánico (Casa 6 de virgo) que escupe (por reflejarlos) los adentros de la profundidades intangibles y desconocidos (casa opuesta de piscis, la 12; nótese que llega a veces a representar los sueños)
Y una manera de llegar a esas oscuridades inaccesibles por intangibles es la imagen que no encierra palabras, sino significados (como incluso con las propias cartas natales astrológicas pasa, a pesar de ser un esquema, encierra significados más que palabras). Por lo anterior, el proceso curativo de las cartas como digo que son, sin importar que estén un tanto modificadas, cómo el mismo Osho lo hizo. Bajo este criterio, si el interprete comprende el significado de las cartas, estás pueden servir aun después de haber sido re-adaptadas, ya que es la intensión lo que hace posible un mismo mensaje.

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